Only fragments are possible.
Susan Sontag
2022
La escritura exige sacrificio, lo mismo que la religión. Desposeerse, humillarse en el espacio creativo.
Yo nunca me he considerado escritora y mucho menos filósofa. Sobre el ejercicio filosófico no escribiré ahora, pero sobre la etiqueta “escritora”, esa que me cuesta tanto trabajo asumir por mi poca constancia… algo me obliga a regresar aunque me esfuerce por alejarme.
Me he dedicado a escribir desde la más profunda esperanza de que la misma escritura exorcizará el lado reactivo del duelo.
Escribir el duelo: resignificación de memoria, búsqueda de recuerdos, dolor ante la imposibilidad del reencuentro, incertidumbre del futuro. El fin de dos vidas, la tuya y la mía contigo. Escribir es ritual de despedida.
He intentado escribir sobre ella, sobre su muerte, sobre mi vida después de la muerte. Sigo navegando en aguas reactivas. Sigo pensándome en falta, en ausencia de alguien que fue y que fui.
Escribir para comprender todo implica un mundo acabado, un sentido determinado. Un mundo completo, sin variaciones.
Escribir sobre el abuso para que a alguien le ayude a reconocerlo como parte independiente de su personalidad. Escribir para acompañar.
Reescribir el mundo después de la pérdida para lidiar con la pérdida primigenia y las que se van acumulando con el tiempo.
2023
No he escrito en este cuaderno porque he escrito para la academia. Mi bolígrafo aún tiene tinta, mi escritura digital no me permite escribir lo que quiero.
…
El bolígrafo sigue pintando, he tomado nota de manera más habitual porque me ayuda a entender mejor. Traje el sustituto por si por fin se acaba este.
…
Escribiré hasta que se termine este bolígrafo. De verdad, no soporto la tapita, no queda con el plástico. No he pensado, no la he mordido, recuerdo que de niña…
…
Esto no se acaba, me abruma tener preocupaciones e inquietudes…
Bueno, por fin escribo con un nuevo bolígrafo. Ahora sí, a trabajar.
2024
Me da miedo que mis palabras no sean suficientes para lo que pienso. Sólo se mejora escribiendo, pero igual me da miedo. Debería escribir más, mucho más, escribir todo lo que leo, pienso, formulo. La escritura lo libera: se puede modificar. Prefiero escribir a mano, lo siento menos formal.
Natalia Litvinova, bielorrusa, dice que escribe en español porque es el idioma en el que se ha enamorado. Escribir porque amamos. Yo he amado mucho, pero nunca he escrito de mis amores ni a mis amores. Me da miedo desbordarme en la escritura, llevo años interrumpiendo momentos de placer escritural… cómo odio esta palabra: escritural.
No había escrito porque me he sentido muy mal, me dolía el cuerpo porque no he podido descansar. Siento el desgarro de mis paredes uterinas. Se puede escribir gracias al cuerpo. Perdóname, Descartes: eres un idiota por separar mente y cuerpo, no puedo hacer nada con dolor.
Escribir deseos: quiero ser escritora, editora, escritora filósofa, ensayista y, algún día, escribir literatura infantil. Mi escritura se corroe por la envidia.
No había escrito porque descansé.
No había escrito porque no encontré tiempo.
Quiero leer ensayos para recordar cómo se escriben: Siri Hustvedt, Luna Miguel, Adrienne Rich, Winterson. Me gustaría un florilegio ensayístico de Nothomb. Florilegio, flores, hortensias, orquídea, nochebuena, cempasúchitl, lilies. ¿Cómo se escribe tu flor favorita?
Continúo traicionándome. No he escrito nada. Me frustra el constante recordatorio de que soy menos que ellos.
Me siento abrumada porque me siento tonta. Siento que no pienso bien, que me faltan habilidades discursivas, me falta lo que se necesita para ser filósofa: inteligencia, discurso, tener la voz grave. Necesito la arrogancia y la altanería desmedida de los filósofos.
Dios mío, ayúdame a ser diligente con mi escritura.
Zambrano aboga por la soledad de los escritores. Sí, la escritura es la actividad más egoísta de todas. ¿Por qué no puedo dejar de lado el dolor para escribir de una vez?
Ya no había escrito aquí ni en ningún lado. Me siento muy cansada, estoy mareada y se me corta la respiración. La primera vez que fui a París, dejé una pluma en la tumba de Duras, mi única superstición. No he podido escribir. Me da miedo la hoja de la computadora. Intentaré hacerlo en el cuaderno y después transcribirlo. Me parece menos difícil.
…
Ayer terminé agotadísima. Nunca había escrito sobre Ajmatova. Ahora mismo atravieso un momento de desencanto con el quehacer filosófico. No sé qué tanto afecta a la escritura de mi investigación. ¿Para qué seguir escribiendo sobre los hombres y sus problemas? Entiendo la intensidad con la que los hombres defienden a sus autores. Son santos, modelos, ejemplos, aspiraciones y más. Me toca pensar desde mis autoras. Ayer en el simposio todos hablaron de “El Sufrimiento”, alguien dijo: toca sufrir para entender el sufrimiento… sí.
Hélène Cixous dice que querer apresar la complejidad de la vida con el pensamiento es una osadía, es intrépido, es temerario.
A los 14 años escribía mucho, todos los días. No tenía miedo de que me leyeran porque no era consciente de que existía la “buena” escritura y mucho menos de que lo que yo hacía era “mala” escritura.
2025
¿Es posible retomar el hábito de la escritura otra vez? Quiero escribir porque no puedo no hacerlo.
Chantal Maillard: Escribir para no mentir // para dejar de mentir // con palabras abstractas // para poder decir tan solo lo que cuenta.
… A las 14:02 me avisaron que L. murió. Otra vez, escritura del duelo.
☙

